Instalación de cerraduras invisibles en Valencia

Desde fuera no se ve nada: ni bombín, ni bocallave, ni una pista de por dónde forzar. 

Miramos tu puerta, te decimos el precio antes de ir y te la dejamos instalada, ajustada y con los mandos programados.

Después de un intento de robo

Han hecho palanca, te han marcado la puerta o te has quedado con la sensación de que volverán, y tu hogar ha dejado de sentirse seguro. Un cerrojo que no se ve desde fuera le quita al ladrón lo único que de verdad necesita: saber por dónde atacar.

Puerta a pie de calle

En un bajo o un entresuelo tu puerta está a la vista de todo el que pasa, y eso se nota. La cerradura invisible añade otro punto de cierre sin tocar el que ya tienes ni cambiar tu bombín.

Una casa que pasa semanas sola

El piso que solo se abre en verano, el local cerrado una temporada, la vivienda que se queda vacía entre semana. Echas el cerrojo con el mando al salir y, si el modelo lleva alarma, salta en cuanto alguien intenta forzar.

LO QUE DICEN NUESTROS CLIENTES

Vecinos de Valencia que ya han reforzado su puerta

Nos cruzamos con clientes por la calle y nos saludan con una sonrisa. Esa es la mejor garantía de que estamos haciendo bien nuestro trabajo.

INSTALACIÓN Y VENTA DE CERRADURAS INVISIBLES

Qué es una cerradura invisible y por qué cuesta tanto forzarla

Una cerradura invisible es un cerrojo que se atornilla por la cara interior de la puerta. Desde el rellano no hay nada que ver: ni cilindro, ni escudo, ni bocallave. Si prefieres un refuerzo a la vista, la instalación de cerrojos y refuerzos convencionales es la otra vía.

El ladrón no sabe si la llevas puesta ni a qué altura está.

Sin ese dato no tiene dónde meter la ganzúa ni por dónde taladrar: no hay nada que manipular desde fuera, y ahí se le acaba el repertorio.

Se abre y se cierra con un mando, desde dentro o desde fuera al salir.

Funciona con pilas y no hace falta obra: se monta en horizontal o en vertical, a la altura que interese, en puertas de madera o de metal.

La vendemos e instalamos nosotros, pero si ya has comprado la tuya te la montamos igual.

Trabajamos con las mejores marcas del mercado, sin ataduras, y te decimos qué modelo encaja con tu puerta antes de que compres nada.

CÓMO TRABAJAMOS

Cómo instalamos tu cerradura invisible en Valencia

No hay dos puertas iguales, así que no te vamos a decir por teléfono qué modelo necesitas sin haberla visto. Lo que sí te decimos por teléfono es el precio.

Llamas y hablamos

Nos cuentas qué puerta tienes y qué te preocupa. Te damos el precio antes de salir, sin que tengas que esperar a que estemos allí para saber cuánto vale.

Miramos la puerta

Vamos a verla: grosor de la hoja, holgura con el marco y por dónde conviene colocar el cerrojo. De ahí sale el modelo que encaja, no de un catálogo.

La instalamos

Se atornilla por la cara de dentro, en horizontal o en vertical, a la altura que mejor proteja. Sin obra y sin tocar la cerradura que ya usas a diario.

Te programamos los mandos

Dejamos los cuatro mandos funcionando y te enseñamos a echar el cerrojo al salir, a cambiar las pilas y a usar el botón de emergencia si algún día se agotan.

¿Y si me quedo sin pilas o pierdo el mando?

Es lo primero que pregunta todo el mundo, y es una duda razonable: una cerradura que va con pilas y sin bocallave da respeto la primera vez que te la explican.

Las pilas no te dejan tirado de un día para otro. Cuando se están gastando, la cerradura avisa con pitidos al abrir y al cerrar, así que tienes margen de sobra para cambiarlas.

Y si llegas al extremo de agotarlas, el propio mando tiene un botón que activa la pila de emergencia y abre igual.

Con los mandos pasa algo parecido. Si pierdes uno, se reprograma: se anula el perdido y los demás siguen funcionando.

Puedes tener hasta 16 mandos dados de alta en la misma cerradura, que es más de lo que necesita cualquier familia.

Ahora lo que casi nadie te va a contar. Si tu puerta ya es blindada, con un bombín de alta seguridad y su escudo puesto, quizá lo que necesites no sea esto.

Te lo diremos aunque signifique vendernos menos, porque preferimos que gastes lo justo a que gastes de más.

Donde de verdad se nota es en una puerta de madera corriente, en un bajo con la puerta a pie de calle o cuando en el edificio ya ha habido robos o intentos que se quedaron a medias.

En una planta baja de Patraix nos llamaron justo por eso, después de un intento de palanca: querían algo que no se viera desde la calle y que no obligara a cambiar la puerta entera.

Cerrojo por dentro, mandos programados y el bombín que ya tenían, intacto.

DÓNDE LA INSTALAMOS

Dónde se puede instalar una cerradura invisible

Para montar una cerradura invisible solo hacen falta dos cosas: que la hoja sea de madera o de metal y que el marco esté en condiciones.

Lo demás es decidir en qué punto y a qué altura, porque no todas las puertas necesitan la misma protección, y eso se ve en un minuto con la puerta delante.

Pisos y viviendas

El caso más habitual. Cerrojo por la cara de dentro, mandos programados y el bombín que ya usas sin tocar. Si es un piso de alquiler, los mandos se reprograman al cambiar de inquilino.

Bajos y entresuelos

Puerta a pie de calle y a la vista de todo el que pasa. Aquí la colocamos a una altura que no coincida con la cerradura, para que nadie la localice a ojo.

Locales y negocios

Para el local que se baja cada noche. En puertas metálicas se atornilla igual que en las de madera.

Segundas residencias

La casa que solo se abre en verano o algún fin de semana. Con la alarma puesta, quien toque esa puerta se lleva un susto que se oye de lejos.

Trasteros y garajes

Puertas que casi nadie vigila y que suelen quedar fuera del plan de seguridad de la casa. Se monta igual y no se ve desde el pasillo.

Despachos y cuartos concretos

No tiene por qué ser la puerta de entrada. También va en el despacho o en el cuarto donde guardas lo que más te importa.

POR QUÉ TURIAKEY

Por qué nos llaman para instalar la cerradura invisible

No somos los más baratos de Valencia y no lo vamos a disimular.

La confianza no se compra con la tarifa más baja: somos los que cogemos el teléfono, los que vamos y los que seguimos respondiendo cuando el trabajo ya está hecho.

Hablas con el cerrajero, no con una centralita

Quien coge el teléfono es quien va a montarte la cerradura. Sin intermediarios, sin subcontratas y sin contar el problema tres veces.

El precio, antes de salir de casa

Te lo decimos por teléfono, con el modelo ya hablado. Sin extras que aparecen justo al final, cuando ya no puedes decir que no.

Más de 15 años en el oficio

Los suficientes para saber qué puerta aguanta qué, y para decirte cuándo hay algo que no merece la pena montar.

Garantía por escrito

Te la dejamos firmada al terminar. Si algo falla más adelante, sabes a quién llamar y quién responde.

PREGUNTAS FRECUENTES

Dudas que nos plantean antes de instalar una cerradura invisible

Si lo que te frena no está en esta lista, llámanos y lo hablamos por teléfono. No hace falta que compres nada para preguntar.

No. Las dos técnicas que más se usan para forzar una puerta, la ganzúa y el bumping, necesitan un cilindro donde trabajar, y por fuera no hay ni cilindro ni bocallave.

El mando va por radiofrecuencia con un código encriptado variable, y eso tampoco se copia con un sintonizador.

Si es de madera o de metal, sí. Se atornilla por la cara de dentro y se puede colocar en horizontal o en vertical, a la altura que más convenga.

Lo que miramos antes de encargar nada es el estado del marco y cómo ajusta la hoja.

Sí. Pulsas el botón de cierre en el mando y queda bloqueada, estés fuera o dentro. Al volver, el botón de apertura la desbloquea, sin sacar la llave del bolsillo.

No, se suma. Es un cerrojo adicional: tu cerradura y tu bombín siguen funcionando igual que hasta ahora, y los sigues usando a diario como siempre.

Como te venga mejor. Te la vendemos e instalamos nosotros, o si ya has comprado la tuya te la montamos igual.

Trabajamos con varias marcas, así que te decimos cuál encaja con tu puerta antes de que pagues nada.

Llámanos y te decimos qué cerradura invisible necesita tu puerta

Instalar una cerradura invisible en Valencia empieza por una llamada de dos minutos: nos cuentas cómo es tu puerta y te decimos qué modelo encaja, cuánto cuesta y cuándo podemos pasar.

Contestamos nosotros, vamos nosotros y respondemos nosotros si algo falla. Al final lo que queda no es la cerradura, es la tranquilidad de saber que nadie ve por dónde entrar. Así de sencillo.